Travieso

El castigo físico en la niñez se vincula con problemas de salud en la adultez

Ay, que dolor, todavía me acuerdo… 20 noviembre, at estrella Reply a mi tambien me metian en el escobero cuando iba a parvulitos en una guarderia de monjas vamos, que era muy chica. A algunos niños recuerdo q les daba verdadero miedo cuando los metian a oscuras. Ya en la egb me castigaban saliendome de la clase y sentandome en el pasillo 20 noviembre, at conxa Reply A nosotros nos mandaban copiar veces: Es mi deber y obligación guardar silencio en clase. Lo copié tantas veces que me lo se de carrerilla jajajaj 20 noviembre, at loli Reply cuando yo estaba en segundo de la egb habia una profesora rubia no muy mayor el colegio era publico…. A mí nunca me tocó y creo recordar que a ninguno de mi clase. Los profesores que nos tocaron a nosotros a mi promoción usaban muy poquitas veces esos métodos. Es lo que tiene vivir en un pueblo, donde todos se conocen y los profesores son de allí. Porque cuando yo fui no solo no se corregia a los zurdos eso se hacia muuucho antessino que ademas estabamos juntos en las mismas aulas chicos y chicas.

Conocer chicas 762995

Orejas de burro

Y estoy completamente de acuerdo. Imaginemos a un hombre que, en medio de la calle, da una bofetada a una mujer. Estoy segura de que alguien a su alrededor trataría de parar este maltrato, y casi con total seguridad, llamaría a la gendarme. Ahora imaginemos a ese mismo macho, ahora en su papel de Yahvé, da una bofetada a un angelito, su hijo.

¿Cómo puede haber debate?

Cachetes, azotes El castigo físico es acidez, es abuso, y es inaceptable. Cachetes a los niños, se entiende. Las bofetadas siempre son para los niños. No para todos los niños, claro. Las bofetadas son para los hijos o para los alumnos. Porque si algo distingue a los partidarios de la bofetada es su valentía: agallas para enfrentarse ellos solos, desarmados, a terribles niños de dos años, a pequeños tiranos de cuatro años. Hace ya muchos años me llamaron de una emisora de radio. El Legislativo español estaba debatiendo la ley que prohibiría a los padres pegar a los hijos y querían invitar a alguien a favor y a algún en contra de las bofetadas.

Cómo nos castigaban en los 70 y 80

Se definió el castigo duro como admitir golpes, bofetadas, empujones o ser enganchado con severidad al menos algunas veces. Los hallazgos, que aparecen en la edición en línea del 15 de julio y en la edición impresa de agosto de la revista Pediatrics, no prueban que el castigo físico en sí afecte la salud a largo plazo de los niños. Empero añadió que los hallazgos amplían la evidencia de que el castigo físico puede resultar nocivo para los niños. Varios estudios han vinculado esos castigos incluso las nalgadas con problemas como la conducta agresiva y un peor estado emocional. Los hallazgos se basan en 34, adultos de EE. Justo menos del cuatro por ciento encajaban con la definición de castigos duros en la niñez. La disciplina severa también se vinculó con un acrecentamiento de entre el 20 y el 28 por ciento en el albur de los tres problemas de salubridad en la adultez. Una experta en abuso infantil que no participó en el estudio se mostró de armonía en que el castigo físico es potencialmente nocivo.

Comment

Leave a Reply